Pensamiento lateral y liminal

Hay grietas que conviene explorar antes de repararlas.

PDF gratis · Pensamiento lateral en acción, 42 casos realesEnsayo en EPUB 1687 KB

Captura de World of Warcraft en la que un personaje está junto a una vaca que se ve como una silueta verde chillón porque le falta la textura.
Una vaca de World of Warcraft después de borrarle la textura. La publiqué en mi blog en 2006.

Capítulo 0

Prefacio

Lo que me acompaña desde la adolescencia

Todo lo interesante está pasando en las grietas, en las corrientes subterráneas y en las zonas de transición, en esos sitios donde algo ha dejado de ser lo que era y todavía no está claro lo que va a ser.

Si queremos formar parte de lo que viene y resolver los problemas complejos que tenemos delante, vamos a tener que aprender a vivir en la incomodidad, a gestionar la incertidumbre y a usar el pensamiento lateral y liminal para movernos por esos espacios. Y conviene llevar siempre encima el análisis diferencial, porque el mismo ingenio que te saca de un apuro puede usarse contra ti.

Escribo este ensayo sobre pensamiento lateral y liminal porque llevan conmigo desde que era un crío, aunque pasé muchos años sin saber que tenían ese nombre.

Uno de mis primeros experimentos fue borrar la textura de una vaca en World of Warcraft. La vaca apareció pintada de verde fosforito. Cuando al juego le falta una textura, la sustituye por un color de relleno, y ese verde está elegido a propósito porque no aparece en ningún otro sitio del juego. Si alguien se deja una textura sin poner, el fallo salta a la vista en cuanto entras y sabes exactamente dónde está el problema.

En una versión antigua del juego, el relleno era blanco en vez de verde. En una vaca, el fallo habría sido evidente, pero los postes de luz de Westfall sin textura parecían simples partículas de luz. Nadie detectó el error porque parecía parte del diseño. Con un relleno verde fosforito, lo habrían visto el primer día. Al ser blanco, se quedó ahí para siempre.

El mismo poste de luz de World of Warcraft dos veces. A la izquierda, del farol salen partículas blancas que pasan por luz. A la derecha, las mismas partículas en verde chillón, imposibles de confundir.
A la izquierda, el poste con el relleno en blanco, donde el fallo pasa por partículas de luz. A la derecha, cómo se habría visto con el verde, imposible de pasar por alto.

No es que no puedan ver la solución. Es que no pueden ver el problema.

G. K. Chesterton

Esa vaca resume dos ideas de este texto. La primera es que quitarle una pieza a un sistema que funciona y observar cómo reacciona es pensamiento lateral, porque estudias el juego por lo que pasa cuando le falta algo, no por donde está pensado que mires. La segunda la enseñan los postes de luz. El fallo más peligroso es el que se parece a lo normal. Para descubrirlos, necesitamos una señal clara que nos permita distinguir si el sistema funciona como debería. También necesitamos acostumbrarnos a comparar lo que ocurre con lo que debería ocurrir. A esa comparación la llamo análisis diferencial, y hablaré de ella más adelante.

Por aquella época también recuerdo utilizar una poción llamada Elixir de Tragonublo, que me permitía caer despacio desde el cielo. La usaba para llegar a zonas del mapa que no estaban terminadas. Coleccionaba discos de Michael Jackson y Stevie Wonder, y hacía ingeniería inversa para entender cómo funcionaban las cosas por dentro. Años después, trabajando en resolución de problemas complejos (complex problem-solving), descubrí que lo que hacía por intuición tenía una tradición detrás. Esta tradición pasa por Edward de Bono, el médico y psicólogo maltés que acuñó la expresión "pensamiento lateral", por la antropología de los ritos de paso y por las ciencias de la complejidad.

Mi tesis es que necesitamos estas formas de pensar cuando ya no sabemos qué hacer. Llega un momento en que no hay buenas prácticas, el problema no se parece a nada conocido y la causa puede estar a meses o a miles de kilómetros del efecto. Ahí toca pensar lateralmente, aprender a vivir un tiempo en la transición y desconfiar de cualquier solución que parezca demasiado buena.

Los avances reales vienen de aprender de gente de fuera de tu disciplina.

Tengo otra tesis que incomoda más. Para aprender pensamiento lateral y liminal hay que acercarse al hacking, al fraude, a las estafas, a la picaresca y al ingenio de quien no tiene otra salida, porque cuando no sabe qué hacer se inventa caminos nuevos. En esos espacios se practica la creatividad de verdad. Ten en cuenta que si en este ensayo solo te contara casos de empresa, podrías pensar que el ingenio solo sirve para resolver problemas empresariales, y el ingenio de verdad aparece en cualquier faceta de la vida, especialmente cuando los caminos habituales dejan de funcionar.

Cuando digo "problema complejo" me refiero a un problema que no ha sido resuelto y del que no disponemos una solución definida de antemano. Esta definición de problema complejo la aprendí de mi profesor y amigo Javier G. Recuenco. Es en estos casos donde estas formas de pensar resultan más útiles.

He intentado escribir el texto que me habría gustado leer cuando cumplí 16 años. Espero que te resulte al menos especial.

Capítulo 1

Qué es esto

Lateral, liminal y diferencial

A continuación hablo de tres formas de pensar. Las dos primeras sirven para crear. La tercera, para que no te engañen.

I · Pensamiento lateral

Salirse del camino habitual

De Bono le puso nombre en 1967, en su libro The Use of Lateral Thinking. El pensamiento lógico avanza paso a paso en línea recta. El lateral resuelve el problema de forma indirecta, cambiando el enfoque. Busca alternativas al camino obvio y muchas veces reutiliza algo que ya existía, dándole un uso para el que no se diseñó. Para que esto no se quede en una definición, más adelante he reunido una colección de casos reales de pensamiento lateral. Verás, por ejemplo, cómo un simple rotulador inutilizó la protección anticopia de algunos CD. Al final también puedes pedir gratis un PDF con más historias, como la de unos soldados que convirtieron un lanzamisiles averiado en una ducha o la de Wise, que mueve dinero entre países sin que el dinero cruce la frontera.

Mi ejemplo favorito es de 1972. Al letrista Don Black le encargaron la canción principal de Ben, una película de terror sobre la amistad entre un niño y una rata asesina. ¿Cómo escribir una canción sobre una rata sin que provoque rechazo? Porque, seamos claros, las ratas no gustan a nadie. Black encontró la solución. En lugar de hablar del animal, escribió sobre la amistad. La cantó un jovencísimo Michael Jackson y se convirtió en su primer número uno en solitario en Estados Unidos.

Black no cambió el encargo. Cambió el enfoque.

II · Pensamiento liminal

Habitar el umbral

Una puerta entreabierta en una habitación a oscuras. Al otro lado, un pasillo iluminado.
Ni dentro ni fuera. Foto de Greg Rosenke en Unsplash.

La palabra viene del latín limen, umbral. Un umbral marca el paso de un estado a otro, como el punto de congelación separa el agua del hielo. Por eso llamamos subliminal a lo que queda por debajo del umbral de la consciencia.

El concepto lo usó primero la antropología social para describir los ritos de paso. En muchas tribus el adolescente se va unos días y vuelve convertido en adulto. Mientras está fuera ya no es niño, pero tampoco es adulto todavía. Los antropólogos llamaron liminal a ese estado intermedio.

Todos hemos pasado por sitios así. El verano entre el instituto y lo que viene después, cuando sabes que no vas a volver a ver a casi nadie de tu clase, es uno. Una abogada que hace un bootcamp para ser programadora front-end también lo vive. Sigue siendo abogada y no sabe en qué momento será programadora de verdad, si al acabar el curso, al mes o al año. Con la inteligencia artificial nos pasa a todos ahora mismo. Sabemos de dónde venimos, pero nadie sabe si lo va a transformar todo o si se quedará en ruido.

Un espacio liminal es aquel en el que algo ha dejado de ser lo que era y todavía no es lo que va a ser. Por lo que he visto, en una empresa esos espacios pueden ser donde se crea valor de verdad, porque ahí se redefinen industrias, aparecen modelos de negocio nuevos y las propuestas de siempre se quedan viejas. El pensamiento liminal consiste en explorar ideas justo en esos momentos de cambio. Cada vez hace más falta, porque cada vez hay más incertidumbre.

Un personaje en el borde roto del mapa, entre el mar renderizado y la geometría sin terminar.
El final del mapa, entre el mundo jugable y lo que todavía no existe. La publiqué en mi blog en 2005.

Montar algo nuevo es explorar un territorio sin mapa. Puedes tener una brújula y un rumbo, pero los caminos solo aparecen al avanzar, como en las campañas de WarCraft III. El error es creer que tienes un mapa completo cuando lo estás dibujando sobre la marcha. Entender eso es empezar a entender lo liminal.

Mapa de WarCraft III con zonas cubiertas por la niebla y varias posiciones marcadas.
La niebla del mapa y el mapa todavía por descubrir. Imagen de Warcraft Gym.

Por eso, cuando estoy en uno de esos espacios, recurro a lo que se conoce como prospectiva estratégica (strategic foresight). La idea no es adivinar qué va a pasar, sino explorar qué podría pasar y estar preparado para cambiar de rumbo (Cofundador de la revista Wired. Más en Wikipedia habla de protopía, mejorar un poco cada día en lugar de perseguir una utopía). No doy por hecho que sé hacia dónde va el mercado. Trabajo con varias hipótesis a la vez y busco señales que me permitan descartar unas y reforzar otras. Para orientarme, me apoyo en lo que cambia menos. Escritor sobre dinero y comportamiento, autor de The Psychology of Money. Su web (en inglés) lo cuenta en Same as Ever. La tecnología va y viene, pero el miedo, la envidia, la avaricia y las ganas de pertenecer a algo siguen moviendo a la gente igual que hace siglos.

III · Análisis diferencial

El antídoto

El pensamiento lateral y el liminal tienen fama de ingeniosos, y ese mismo ingenio sirve para engañarte. Por eso el análisis diferencial importa tanto.

Quien resuelve problemas se especializa en leer señales.

El análisis diferencial consiste en buscar diferencias dentro de un sistema y decidir cuáles merecen atención, ya sea una desviación del patrón habitual, una contradicción o una petición fuera de lo normal. En informática se usa para comparar dos versiones de un programa y ver qué ha cambiado. Yo lo uso también fuera de la informática, intento comparar lo que esperaba encontrar con lo que tengo delante y muchas veces me deja ver venir el golpe antes de que llegue.

Vista de depuración del mundo con el terreno en wireframe y los volúmenes internos visibles.
Modo depuración en World of WarCraft, con la geometría y los volúmenes de colisión al descubierto. La publiqué en mi blog en 2026.

Por qué conviene tener las tres formas de pensar

Cada una contesta una pregunta distinta. La liminal, qué está cambiando. La lateral, por dónde salir. La diferencial, si lo que tienes delante es lo que parece. Las dos primeras crean y la tercera protege, y cada una, sola, deja un hueco que solo tapan las otras dos. El siguiente diagrama muestra las siete combinaciones posibles, donde cada zona es una persona que todos hemos conocido o que alguna vez hemos sido.

Diagrama de las tres formas de pensar y sus siete combinaciones Liminal ¿Qué está cambiando? Lateral ¿Por dónde salgo? Diferencial ¿Esto es lo que parece? 1 2 3 4 5 6 Aquí quieres estar
  1. El ocurrente

    Tiene mil salidas, ninguna en su momento y ninguna comprobada, es alguien a quien se la cuelan, o se la cuela a otros.

  2. El que se queda en el umbral

    Ve venir el cambio y se queda paralizado en la transición.

  3. El cínico

    Lo detecta todo y no crea nada. Normalmente trabaja en consultoría haciendo "innovación".

  4. El ingenioso a destiempo

    Resuelve con brillantez, y sin dejarse engañar, el problema de ayer. Construye puentes cuando toca surfear.

  5. El que vende olas

    Ve el cambio y cómo aprovecharlo, pero se sube a cualquier moda o la vende. Confunde la oportunidad con el humo.

  6. El comentarista lúcido

    Ve el cambio y no se traga el humo, pero no construye nada. Lo explica todo después. Algo así como un consejero delegado.

  7. Las tres

    Lee el cambio, encuentra una salida lateral y no se deja engañar por el camino.

Un matorral denso de zarzas, helechos y hojas verdes y marrones, con las ramas enredadas entre sí.
Un matorral de zarzas. Ninguna rama se entiende por separado. Foto de Tanya Barrow en Unsplash.

En la práctica no hay fronteras limpias entre ellas. Dave Snowden, un investigador galés que lleva décadas aplicando las ciencias de la complejidad a las organizaciones, usa una imagen que toma de Filósofa cubano-estadounidense que estudia cómo funcionan los sistemas complejos en la conducta humana. Su ficha en Georgetown (en inglés). Según ella, un sistema complejo es como un matorral de zarzas. Entras y todas las ramas están enredadas. No sabes dónde acaba una y dónde empieza la otra. Yo no consigo separar del todo estas tres formas de pensar. En la práctica se me enredan como ese matorral, y por debajo de las tres está la creatividad, que tampoco tiene límites claros.

Tampoco son tres capacidades independientes que uno pueda desarrollar por separado y luego sumar. Tienen que discutir entre ellas. Que una cuestione lo que otra da por hecho, que una tercera encuentre el fallo y que de esa conversación salga una idea que ninguna habría tenido sola.

Para moverse dentro de la zarza, Snowden propone lo contrario de lo que nos han enseñado. En vez de analizar hasta tener la respuesta y luego actuar, se lanzan varios experimentos pequeños a la vez, que puedan salir mal sin romper nada, se mira qué responde y se refuerza lo que funciona mientras se apaga lo que no. Algunos buscan el problema por otro lado, en vez de atacarlo de frente. Antes de todo eso yo suelo hacer una cosa más, que viene de Giorgio Nardone, un psicoterapeuta italiano. Miro qué se ha intentado ya, porque muchas veces son esas soluciones las que mantienen vivo el problema, y para verlas me pregunto cómo podría empeorarlo a propósito.

Ahí se ve cómo se enredan las tres. La liminal reconoce que algo ha dejado de funcionar como antes y que todavía no existe un camino nuevo. La lateral busca una salida que no era evidente y la prueba con experimentos pequeños. La diferencial compara lo que esperábamos con lo que ha ocurrido, separa la señal del humo y decide qué merece reforzarse. No son tres fases limpias, pero juntas permiten moverse dentro de la zarza sin fingir que ya conocemos la salida.

Capítulo 2

Por qué ahora

Nada de esto es nuevo. La gente con ingenio, perspicacia y brillantez lleva mucho tiempo pensando así. Lo que ha cambiado es el terreno. Cada vez más trabajo cae dentro de la zarza, y casi todas las empresas siguen organizadas como si el camino fuera recto.

  1. Porque vivimos en la época de la optimización de procesos

    Optimizar no tiene nada de malo. El problema es la optimización extrema, la que recorta todo lo que no sale en la métrica que se está mirando. He conocido empresas que estaban secuestradas por los KPIs. Lo primero que desaparece es lo que da margen a un sistema, como la redundancia, la autonomía de las personas, la variedad o la capacidad de adaptarse. En un sistema sencillo eso ahorra dinero. En uno complejo, empujar al máximo un solo indicador puede empeorar el conjunto, y casi nunca se nota hasta que es tarde.

    El fracaso no cae como un rayo desde un cielo despejado, sino que se desarrolla gradualmente conforme a su propia lógica.

    Dietrich Dörner, La lógica del fracaso

    Se ve muy bien en los detalles. Disney cuidó durante décadas cosas que casi nadie miraba. En 2025 empezó a poner el emblema del World Showcase de Epcot en las papeleras con una pegatina en lugar del medallón de metal de siempre. Ese mismo año, en las taquillas del Transportation and Ticket Center, cambió el pavimento temático por cemento gris. Cada decisión por separado tiene sentido en una hoja de cálculo, pero todas juntas van borrando lo que hacía que aquello fuera Disney. Los aficionados lo notaron y se quejaron. En 2026 las papeleras nuevas volvieron a llevar el medallón y el pavimento se rehízo con dibujo.

    Dos papeleras grises del World Showcase de Epcot, una de ellas con el emblema dorado en el frontal.
    Las papeleras del World Showcase de Epcot con el emblema convertido en una pegatina. Foto de WDW News Today.

    En la comida rápida pasa lo mismo a lo grande. Pizza Hut fue quitando sus famosos tejados rojos cuando el negocio se volcó en la entrega a domicilio y menos del 10 % de las ventas se hacían en el local. McDonald's es, en buena parte, un negocio inmobiliario. Compra o alquila el terreno y el edificio y luego se los alquila a sus franquiciados, y hay quien explica así que sus edificios sean cada vez más genéricos, porque un local neutro se revende mejor que uno con la arquitectura clásica de McDonald's. En los dos casos se optimiza otra métrica, y lo que se pierde es la experiencia de entrar en el restaurante. Si todos los locales acaban grises e iguales, lo único que distingue un McDonald's de la tienda de tornillos de al lado es el logotipo. Algunos franquiciados de Pizza Hut están recuperando ahora los tejados rojos porque atraen a un público cada vez más numeroso, el que siente nostalgia por cómo eran las cosas.

    Privar a estos sistemas de volatilidad, aleatoriedad y factores de estrés los perjudica.

    Nassim Nicholas Taleb, Antifrágil

    No todo es pérdida. En Amazon, AliExpress y sitios parecidos venden un kit para hacer arcos de globos que se infla en un minuto, cuando montarlos a mano lleva una tarde, y el resultado es igual de vistoso. Ahí optimizar tiene todo el sentido, porque ahorra trabajo sin empeorar lo que se entrega. La prueba que yo uso es sencilla. Si al optimizar el resultado sigue siendo igual de bueno, adelante. Si lo que se ahorra sale de la experiencia de quien lo recibe, se está recortando lo que no se debía.

    Además, cuando todas las empresas optimizan lo mismo con las mismas herramientas, acaban pareciéndose, y entonces les cuesta mucho más competir por algo que no sea el precio. En mi experiencia, los trabajos basados en procesos, planes cerrados y estructuras rígidas castigan la creatividad casi sin querer, porque cualquier desviación cuenta como error. Por eso hace falta notar el momento en que el proceso ya no ayuda y toca rehacerlo, que también es un trabajo creativo.

  2. Porque muchos problemas han dejado de ser manejables

    Si manipulas un sistema complejo, no esperes soluciones deterministas.

    Diagrama de Cynefin con sus dominios complejo, complicado, caótico y claro, y la confusión en el centro.
    El marco Cynefin. Imagen de The Cynefin Company (CC BY-SA 4.0).

    Cynefin, el marco de Snowden para clasificar problemas, toma su nombre de una palabra galesa que se pronuncia más o menos "kanévin" y significa algo así como el lugar al que perteneces. Clasifica los problemas según la relación entre sus causas y sus efectos. Una de sus distinciones clave es la que separa problemas complicados de complejos. En un problema complicado puedes recurrir al análisis de expertos y a prácticas conocidas. En uno complejo, eso no basta. Toca plantear buenas hipótesis y probarlas con experimentos que no te hundan si salen mal. Cada vez más problemas pasan del primer grupo al segundo. Teórico del diseño en la Universidad de California en Berkeley. Más en Wikipedia y Urbanista de la Universidad de California en Berkeley. Más en Wikipedia (en inglés) los llamaron problemas perversos (wicked problems). No tienen una formulación definitiva, cada intento de solución los cambia y no hay forma de saber cuándo has terminado.

    En los problemas complejos cuesta seguir la cadena de causas. Pagas la harina más cara y el porqué está en algo que ocurrió meses antes en otro continente. Profesor del MIT y director de su grupo de dinámica de sistemas. Más en Wikipedia (en inglés) lo explica en Business Dynamics, su manual de referencia. Las consecuencias de una decisión llegan tarde, mezcladas con las de otras decisiones y deformadas por la reacción del propio sistema. Cuando el efecto por fin se nota, ya nadie sabe qué lo causó.

  3. Porque el conocimiento caduca

    Los analfabetos del siglo XXI no serán los que no sepan leer ni escribir, sino los que no puedan aprender, desaprender y reaprender.

    Herbert Gerjuoy, citado por Alvin Toffler

    Lo que aprendes sobre una herramienta concreta deja de servir en pocos años. Saber pensar bien, resolver problemas complejos y crear cosas nuevas aguanta mucho más. Por eso intento acumular el tipo de conocimiento que no caduca.

    Mi amigo Sergio San Juan me enseñó a distinguir entre conocimiento útil y conocimiento valioso. El útil es saber quitar los ojos rojos de una foto en Photoshop. Durante años sirvió, pero la tecnología avanza, la IA lo hace sola y ese conocimiento se disuelve porque deja de ser útil. El conocimiento valioso es algo como el pensamiento crítico, que no caduca y dentro de diez años será más importante que hoy. Con el conocimiento útil pasa justo lo contrario.

  4. Porque cada vez entendemos peor lo complejo

    Formamos especialistas cada vez mejores en campos cada vez más estrechos. A cambio, cada vez menos gente es capaz de entender un problema que cruce varias disciplinas, y los problemas complejos casi siempre las cruzan.

  5. Porque es un terreno que todavía es nuestro

    Hay capacidades que la inteligencia artificial todavía no imita bien, como la creatividad, el criterio que da la experiencia, la empatía o el sentido de propósito, porque dependen de heurísticos que salen de cómo funciona nuestro cerebro. El pensamiento lateral y el liminal están en ese grupo.

    Una IA te garantiza un siete sobre diez, pero se lo garantiza a todo el mundo. Si todo el mundo tiene ese siete, deja de distinguirte. Para pasar de ahí hay que combinar conocimientos y experiencias muy distintos, y solo puedes combinar lo que has ido acumulando antes. Está además la paradoja de Hans Moravec, investigador en robótica. La paradoja lleva su nombre. Más en Wikipedia. A una máquina le resulta fácil lo que a nosotros nos cuesta, como calcular a toda velocidad, y le cuesta mucho lo que un niño de tres años hace sin pensar. Para que una IA haga inferencias hace falta una central eléctrica. A nosotros nos basta un Kebab mixto con patatas fritas.

  6. Porque ya sabíamos hacerlo

    Los humanos venimos de serie con mucho pensamiento lateral. Pasa una tarde con una niña de cinco años y te sorprenderá con deducciones que los adultos llamamos ocurrencias y que son pensamiento lateral en estado puro. Luego la escuela y el trabajo nos llenan de procesos lineales, una especie de taylorismo mental, y esa capacidad se va apagando. El taylorismo es el método con el que Frederick Taylor organizó las fábricas a principios del siglo XX, dividiendo el trabajo en tareas simples, repetitivas y cronometradas.

Capítulo 3

¿Por qué estas formas de pensar incomodan tanto?

Lo primero que noté al trabajar con estas formas de pensar es que pensar de forma creativa, lateral y liminal resulta incómodo. Conviene saber por qué, para no confundir esa incomodidad con una señal de que lo estás haciendo mal.

La silueta de un personaje cayendo en un espacio blanco sin horizonte ni referencias.
Caer sin referencias, después de dejar un sitio y antes de llegar a otro. La publiqué en mi blog en 2026.

Lo que le pasa al pensamiento lateral y liminal es que no se puede comprar. No hay tienda donde conseguir más, y tampoco se le puede poner precio. Si pagas a alguien 45 euros la hora durante tres días para que tenga una idea, puede que pasen los tres días y no salga nada.

Tampoco se puede invocar. Encerrarte dos horas en una sala no garantiza que salgas con una idea. Las ideas aparecen cuando el cerebro conecta cosas que no había conectado antes, y eso suele pasar en la ducha, en el sofá o dando un paseo. Casi nunca en la reunión en la que las necesitabas.

Y mucho peor es que no se puede prestar. Si te vas de vacaciones, no puedes dejarle tu pensamiento lateral a una compañera para que siga con el tema mientras estás fuera.

También escuece verlo en otros. Cuando alguien da con una solución puramente de pensamiento lateral, quien la ve se pregunta cómo no se le ocurrió a él, y eso molesta.

Muchas veces he tenido que comerme mis propias palabras, y es una dieta muy recomendable.

Y por último ten en cuenta que se alimenta de cosas que parecen no tener relación con el problema. A mí me funciona mal con prisas y con presión. He aprendido que necesito un entorno donde equivocarme no salga caro y dejar aparcada la lógica habitual durante un rato. A mi amigo Jesús Gallent i Pérez, de Nixae, le pasa al revés, las ideas le salen paseando mientras habla con alguien al lado.

A cambio, la incertidumbre también engancha. Hay algo muy satisfactorio en explorar y encontrar una conexión que no habías visto (serendipia). Lo que la mata es el miedo. Cuando el miedo entra por la puerta, el talento sale por la ventana, así que equivócate sin miedo.

De Bono defendía que el pensamiento lateral se puede entrenar, y tenía razón. Pero entrenarlo no te asegura que la idea llegue cuando la necesitas. Lo que sí puedes hacer es preparar el terreno para que llegue más a menudo, y de eso va el resto del texto.

Capítulo 4

Cómo reconocer a una persona con talento lateral y liminal

No busques una respuesta brillante aislada. Busca hábitos que se repiten cuando aparece un problema raro. Cuantos más reconozcas en alguien, más probable es que tenga talento lateral y liminal.

  1. Estas personas se exponen a propósito a información rara. Pueden tener una lista con noticias de Namibia, leer sobre los problemas de los exploradores del Ártico o seguir a gente que escribe en idiomas que no entienden.
  2. Coleccionan cosas, ya sean discos, juguetes, juegos retro o historias. Coleccionar les obliga a fijarse en diferencias pequeñas y a detectar lo que se sale de lo normal.
  3. Ha desmontado algo que no debía, ya fuera un videojuego, un electrodoméstico o una norma.
  4. Cuestiona lo establecido sin necesidad de levantar la voz.
  5. Busca la ambigüedad en vez de quedarse con la primera interpretación.
  6. Se ríe de las ideas convencionales y de sí misma. El humor es un atajo para pasar de una mente cerrada a una abierta.
  7. Desconfía de sus propios supuestos. A mí, por ejemplo, me sale arreglarlo todo con tecnología porque tengo cabeza de programador, y muchas veces ese no es el camino.
  8. Detecta lo que está fuera de lugar, porque sabe que ahí suele esconderse una oportunidad.
  9. Construye a partir de ideas absurdas en lugar de tirarlas, y recupera ideas que se descartaron hace tiempo.
  10. Ha vivido. Filósofo y pedagogo español. Más en Wikipedia dice que la vida vivida enseña más que la vida pensada, y para crear hace falta haber vivido.

Mientras que el explorador quiere entender, el soldado quiere tener razón.

Julia Galef, The Scout Mindset

Detrás de todo esto hay una actitud. Esta gente lee, piensa y aprende sin mirar a nadie por encima del hombro y sin avergonzarse de ello. En equipo prefiere el desacuerdo útil al consenso cómodo.

Parte 1

El sistema operativo

Cinco principios

Antes de hablar de herramientas hay cinco ideas de fondo que conviene tener instaladas, como un sistema operativo sobre el que funcionan los programas.

Principio 1

El ingenio está fuera

El ingenio no suele nacer en la sala de reuniones. Nace en la calle, en el frente de guerra, en el hacking, donde falta el dinero, en los foros y en los fandoms.

La historia que mejor lo explica es la de Rodney Jerkins, un productor musical conocido como Darkchild. En 1999 empezó a trabajar con Michael Jackson en el que acabaría siendo su disco Invincible (2001). Sus primeras canciones no convencieron a Jackson, porque sonaban demasiado a lo que Jerkins ya hacía para Brandy y Monica. Jackson le dijo que tenía talento, pero que quería un sonido inventado para él, y le pidió que dejara de lado su biblioteca de sonidos habitual y fuera a buscar otros, aunque fuera golpeando mesas.

Jerkins acabó pasando horas en un desguace con su primo, golpeando chatarra y grabándolo todo para usarlo como percusión. Otro día, mientras iban en coche por Nueva York, Jackson oyó bajar una grúa y le pidió que grabara ese sonido. Jerkins tuvo que volver al estudio, pedir prestada una grabadora digital, regresar al mismo sitio y esperar que la grúa siguiera allí. En esa misma búsqueda metieron el rugido de una moto en una línea de bajo y mezclaron el ruido de una bombilla al romperse con una caja de batería, porque Jackson quería que una parte de una canción sonara a electricidad.

Jerkins ha contado que aquello le cambió la forma de producir, porque aprendió a tratar cualquier ruido como materia prima. La lección vale para cualquier oficio. Si solo trabajas con los sonidos que hay en el estudio, solo puedes sonar como suena el estudio. Lo mismo pasa si solo trabajas con las ideas que circulan en tu sector. El ingenio aparece cuando cambias la materia prima con la que piensas, y para eso hay que salir a buscarla donde se practica.

Principio 2

Reutiliza lo que ya existe

El rasgo más reconocible del pensamiento lateral es dar un uso nuevo a algo viejo. Snowden llama exaptación a este tipo de reutilización, cuando algo que ya existe acaba sirviendo para una función distinta de aquella para la que apareció o fue diseñado. Gunpei Yokoi, el ingeniero de Nintendo que creó la Game & Watch y la Game Boy, lo llamaba pensamiento lateral con tecnología marchita, que consiste en usar tecnología madura, barata y bien conocida de una forma completamente nueva.

A finales de los setenta, Sharp y Casio estaban en guerra por el mercado de las calculadoras y sobraban pantallas de cristal líquido y chips baratos. Yokoi vio en un tren a un hombre que mataba el aburrimiento jugando con su calculadora. De esa imagen salió la Game & Watch, una consola de bolsillo hecha con piezas de calculadora. Diez años después hizo lo mismo con la Game Boy, que tenía pantalla en blanco y negro y un procesador de diseño antiguo. Sus rivales tenían pantallas en color, pero la Game Boy era más barata y las pilas le duraban mucho más. Vendió muchísimo más que todas ellas.

No hace falta inventar el material. Hace falta inventar el uso. Y muchas veces ese uso nace de la necesidad, porque cuando el contexto aprieta la gente se vuelve muy ingeniosa.

Principio 3

El contexto manda

Lo que no tiene sentido en un sitio puede ser clave en otro. Replit, una plataforma para programar desde el navegador, sacó una aplicación para programar desde el móvil. En Estados Unidos casi nadie la usó, porque entre los estudiantes el portátil es mucho más habitual. En India muchos colegios no dejan llevar portátiles a clase, entre otras cosas porque la red eléctrica no aguanta tantos aparatos enchufados. Los estudiantes se dedicaron a programar en el móvil debajo del pupitre mientras el profesor explicaba algo que les parecía irrelevante. Ese comportamiento, que nadie había diseñado, resultó ser un mercado enorme que los inversores estadounidenses no veían.

¿Calzarías a todos los niños de la misma edad con el mismo número de zapato?

Con los problemas pasa lo mismo. No puedes copiar lo que hizo Apple para resolver el conflicto de una empresa familiar, porque lo complejo depende siempre de su contexto. Una profesora lo resumió muy bien al decir que, con todo el respeto a Montessori, sus teorías no se pueden aplicar en un aula a cuarenta grados sin aire acondicionado.

Un bosque nocturno donde faltan las texturas de los árboles y solo quedan algunas capas de la escena.
Un bosque al que le faltan capas. El terreno sigue ahí, pero el contexto ha cambiado. La publiqué en mi blog en 2026.

Principio 4

La serendipia se prepara

La serendipia es encontrar algo valioso que no estabas buscando. Parece pura casualidad, pero muchas veces es lo que pasa cuando te has preparado para lo inesperado. Exige estar atento a lo que ocurre en los márgenes y tomarse en serio señales débiles que otras personas descartarían como ruido.

He tenido la suerte de trabajar en sitios donde una conversación de pasillo valía más que muchas reuniones. Tenían en común que mezclaban perfiles muy distintos y que la curiosidad pesaba más que la jerarquía. En ese ambiente salían ideas que nadie habría tenido trabajando solo.

Cuando el alumno está listo, el maestro aparece.

El inversor Naval Ravikant, cofundador de AngelList, habla de varios tipos de suerte. Uno de ellos es la que te encuentra porque te has puesto en su camino. Si termino una charla en una universidad y alguien se acerca a ofrecerme trabajo, desde fuera parece suerte, pero yo había hecho mi parte, que era exponerme.

Hay una táctica que a mí me funciona. Abro una misión secundaria, una side quest, sin abandonar la principal, y busco en otro sitio lo que la principal no me está dando. A menudo la inspiración que necesitaba para lo principal aparece en lo secundario.

Principio 5

Quien le pone nombre al problema, gana

El camino habitual va del problema a la solución. El lateral a veces lo recorre al revés, partiendo de una solución que ya existe y buscando un problema al que todavía nadie haya puesto nombre.

Anuncio de revista de Listerine de 1928. Una mujer se asoma a una puerta mientras otra, con estola de piel, se aleja. En el centro, el titular «Before any “date”, end halitosis» y, al pie, la marca con el lema «the safe antiseptic».
«Antes de cualquier cita, acaba con la halitosis». Anuncio de Listerine, julio de 1928. Al pie sigue diciendo «el antiséptico seguro». Mismo producto, otro problema. Dominio público.

Listerine nació en 1879 como antiséptico para cirugía. Durante décadas se vendió para casi todo, desde fregar suelos hasta tratar la gonorrea, y en nada destacaba. En los años veinte sus fabricantes cogieron un término médico casi desconocido, halitosis, y lo convirtieron en un problema social. Sus anuncios no hablaban del producto. Hablaban de vergüenza. El más famoso mostraba a una mujer que siempre era dama de honor y nunca novia, y daba a entender que nadie se casaba con ella por su aliento y que ni sus amigas se atrevían a decírselo. El mal aliento existía desde siempre, pero nadie lo vivía como un problema urgente con nombre propio. Listerine lo bautizó y se presentó como el remedio. En siete años sus ventas anuales pasaron de unos 115.000 dólares a 8 millones. El producto era el mismo. Lo que cambió fue el problema que resolvía.

  1. AntesUn antiséptico para casi todo115.000 dólares
  2. Siete años despuésEl remedio contra la halitosis8 millones de dólares

Mismo producto×70

Ventas anuales de Listerine, a escala, antes y después de la campaña de los años veinte. Lo único que cambió fue el problema que decía resolver. Datos de Wikipedia.

Quien define el problema define también qué cuenta como buena solución, y muchas veces se coloca a sí mismo como la respuesta. Esto conecta con algo que me dijo hace años un viejo profesor de informática. Según él, el objetivo al enfrentarte a un problema es entenderlo tan bien que se vuelva casi trivial. La inteligencia consiste en hacer fácil un problema difícil, y la estupidez, en hacer difícil uno fácil. A veces un problema deja de serlo cuando se lo cuentas a la persona adecuada.

Este principio tiene una cara oscura, que cuento en la Parte 5.

Parte 2 · Caso central

Cómo se entra en un grupo de hacking

Alrededor de 2006 yo formaba parte de Nogg-aholic, un grupo dedicado a explorar y hackear World of Warcraft.

El nombre era un guiño al Noggenfogger, un elixir del juego que, entre otros efectos, te hacía caer despacio. Si saltabas desde un punto alto con el elixir tomado, llegabas mucho más lejos de lo previsto. Así podías superar muros y entrar en zonas del mapa que los desarrolladores aún no habían terminado y que no estaban pensadas para que nadie las viera.

Un personaje de World of Warcraft cae lentamente bajo el efecto de Slow Fall, la habilidad que podía conceder el Noggenfogger Elixir.
Slow Fall en World of Warcraft, uno de los efectos del Noggenfogger Elixir. Imagen de Wowhead.

Con el tiempo construimos un editor de mapas que permitía modificar el terreno, colocar objetos o cambiar árboles, algo muy potente para la época. Al principio lo usábamos solo nosotros. Cuando la comunidad de exploración creció, publicamos el programa para que lo usara cualquiera, aunque sin el código fuente.

Entonces Blizzard publicó la primera expansión del juego, The Burning Crusade, y nuestras herramientas dejaron de funcionar. No podíamos ver texturas, no podíamos editar modelos y el editor de mapas no abría los ficheros nuevos. Había un continente entero por explorar y nosotros estábamos ciegos. El grupo se vino bastante abajo. Los formatos binarios del juego habían cambiado tanto que hacía falta una nueva fase de ingeniería inversa profunda y compleja.

A los pocos días apareció alguien que decía poder editar los mapas de la expansión con nuestro propio editor. Le contestamos que no se flipara, que el editor lo habíamos hecho nosotros y sabíamos perfectamente hasta dónde llegaba y que ya no funcionaba. Nos mandó un vídeo en el que se veía el juego de la expansión, un mapa modificado y nuestro editor abierto. Y nos propuso un trato. Si le dejábamos entrar en el grupo, nos contaba cómo lo hacía.

El truco funcionaba en cinco pasos.

  1. Se partía del juego en la versión 1.12.1, una versión anterior a la expansión que todos teníamos instalada.
  2. Se copiaba al disco duro el contenido de los CD de instalación de la expansión, porque un CD no se puede modificar.
  3. Se editaba un mapa en el formato antiguo con nuestro editor, que seguía funcionando perfectamente con la 1.12.1.
  4. Se metía ese mapa modificado entre los archivos del instalador de la expansión.
  5. Se ejecutaba el instalador. Su trabajo era convertir los ficheros del juego antiguo al formato nuevo, así que convertía también nuestro mapa modificado.

Cada cambio en un mapa obligaba a lanzar el instalador otra vez, y era un proceso lentísimo. Pero cuando algo te apasiona le dedicas el tiempo que haga falta. Quien quiera peces, que se moje el culo. Le dejamos entrar en el grupo.

La vida recompensa la acción, no la inteligencia.

Lo que enseña esta historia

Es pensamiento lateral de manual. No atacó el problema de frente, que habría sido reescribir el editor para el formato nuevo. Lo rodeó, reutilizando una herramienta que ya existía, el instalador oficial, para algo que nadie había previsto. No escribió un conversor de formatos. Encontró uno que ya estaba hecho y en el que nadie se había fijado. Seguramente nuestra visión de túnel, demasiado lineal, nos impidió llegar a la misma conclusión que esta persona.

También es pensamiento liminal en sentido literal. El truco solo existe en el paso de una versión del juego a la siguiente, y el instalador funciona como un rito de paso en el que lo que entra antiguo sale nuevo. Esta persona se instaló justo en ese umbral.

Nuestra primera reacción fue decirle que eso no se podía hacer y defender que el editor era nuestro y sabíamos cómo funcionaba. Son dos de las frases que más matan la creatividad, y las dijimos nosotros, que nos considerábamos gente creativa.

Lo que nos convenció fue un vídeo, no un argumento. Ante una afirmación extraordinaria, lo sensato es pedir una prueba. Eso es análisis diferencial aplicado.

Además, conocer la herramienta mejor que nadie fue precisamente lo que nos impidió ver el atajo. Javier Recuenco, que lleva años divulgando en España la resolución de problemas complejos, dice que los problemas ajenos siempre parecen de solución evidente y los propios nunca, y que casi todo el mundo une los puntos después.

La propia forma de entrar en el grupo enseña algo. No había proceso de selección. No era una fábrica donde metes piezas por un lado y sale un coche por el otro. Se entraba por caminos no lineales, participando donde había intereses comunes, enseñando algo que nadie más sabía hacer y apareciendo en el momento justo. Yo entré de forma parecida, descubriendo una zona oculta del mapa al borrar el modelo que la tapaba.

Una zona oculta de Caverns of Time, en Tanaris, descubierta al borrar el modelo que la tapaba.
Caverns of Time, en Tanaris, World of Warcraft. La zona apareció al borrar el modelo que la ocultaba.

Veinte años después, lo que pasó alrededor de aquel elixir sigue siendo mi ejemplo favorito de propiedad emergente, es decir, de algo que surge del sistema sin que nadie lo haya diseñado. La caída lenta sí estaba diseñada. Lo que nadie podía imaginar era que serviría para colarse en zonas en desarrollo, que de ahí saldrían vídeos con decenas de miles de visitas y que alrededor de esos vídeos nacerían comunidades, después foros, canales de YouTube y más tarde servidores de Discord. Mucho menos que yo lo contaría aquí dos décadas después.

Colecciono historias así desde hace veinte años. Las que no caben en este ensayo te las mando en un PDF.

Parte 3

Los destructores

Y cómo desactivarlos

Hay frases que, dichas en una reunión, matan cualquier proceso creativo en el acto, y a mí me ponen de los nervios. Para que estos procesos funcionen, la gente tiene que poder hablar sin sentirse juzgada y aceptar que va a pasar un rato incómoda.

Destructor 1

«Esto no se puede hacer»

El 9 de octubre de 1903, después del fracaso de la máquina de Samuel Langley, The New York Times publicó el editorial «Flying Machines Which Do Not Fly». Con tono burlón sugería que una máquina capaz de volar podía tardar entre uno y diez millones de años en aparecer. No era un cálculo científico. Era una comparación retórica con el tiempo que había necesitado la evolución de las aves. Sesenta y nueve días después, el 17 de diciembre, los hermanos Wright realizaron sus primeros vuelos con motor en Kill Devil Hills, cerca de Kitty Hawk.

Cuando me encuentro ahí, me ayuda cambiar la pregunta. En lugar de preguntar si se puede, pregunto qué tendría que ser verdad para que se pudiera. Y si el ambiente lo permite, está la versión gamberra. Si dicen que no se puede, a lo mejor hay que hacerlo y luego contar que fue un accidente.

Desconfía también de quien lo ve clarísimo desde fuera. Editor de la revista Forbes. Más en Wikipedia (en inglés) decía que es mucho más fácil sugerir soluciones cuando no sabes nada del problema. Y si quieres tomar la decisión equivocada, pregunta a todo el mundo.

Destructor 2

«Esto siempre se ha hecho así»

La comodidad sienta muy bien, y lo que siempre ha funcionado parece que seguirá funcionando. En 1912, la norma británica que decía cuántos botes salvavidas debía llevar un barco era de 1894, y su categoría más alta era la de los barcos de más de 10.000 toneladas. El Titanic pasaba de 46.000. Llevaba 20 botes, más de los que exigía la ley, con sitio para unas 1.200 personas de las más de 2.200 que iban a bordo. Nadie se saltó ninguna norma. La norma, sencillamente, no había crecido con los barcos.

Muchas veces, detrás de «siempre se ha hecho así» hay algo más incómodo. Cambiar supone admitir que lo hacíamos mal. Ignaz Semmelweis, un médico húngaro del hospital general de Viena, propuso en 1847 que los médicos se lavaran las manos con agua clorada para reducir las infecciones de sus pacientes. Su propuesta encontró mucha resistencia, en parte porque implicaba que los propios médicos podían estar transmitiendo aquello que mataba a sus pacientes. Casi siempre, la montaña más alta que hay que subir es nuestra propia resistencia al cambio.

La realidad ignorada siempre prepara su venganza.

Aquí el pensamiento lateral y el liminal juegan con ventaja, porque cuando algo es nuevo no existe un "siempre" al que apelar. Busca a propósito un enfoque en el que la tradición no aplique.

Destructor 3

«Yo ya he hecho lo mío»

Es una frase muy de programador y muy individualista. Cada uno se queda con su parcela del problema, "yo ya he hecho mi pantalla", y nadie mira el conjunto. Tiene dos primos hermanos, "¿y qué hay de lo mío?" y "eso ya lo dije yo hace tres años".

Suele ser síntoma de un entorno viciado, donde hay gente que quiere empujar el problema a otro sin cambiarlo y donde se gasta más energía en hablar del problema que en resolverlo.

No estamos juntos por estar juntos, sino para hacer algo en común.

Ortega y Gasset

Para desactivarlo, devuelve la conversación al problema y sácala de la autoría. Las mejores ideas suelen nacer justo en la frontera entre dos parcelas. Y cuando alguien no esté de acuerdo contigo, en lugar de explicar por qué tienes razón, pregunta por qué veis las cosas de forma distinta. Suele ser mucho más productivo.

Destructor 4

El ambiente rígido

Sin flexibilidad ni espacio para experimentar, la creatividad se ahoga. Es habitual, porque la optimización de procesos castiga cualquier desviación, también las buenas.

Lo que he visto funcionar es crear espacios protegidos. Es lo que buscan las empresas con los hackathones internos, los viajes fuera de la oficina, las sesiones de design thinking o los equipos skunk works, pequeños grupos que trabajan con libertad total fuera de la estructura habitual. Pero conviene recordar que las estructuras planas favorecen la creatividad y que las jerarquías siguen haciendo falta para ejecutar bien las operaciones complejas. No se trata de elegir una. Se trata de saber cuándo toca cada una.

Destructor 5

La autocensura

Consiste en descartar tu propia idea antes de decirla en voz alta por miedo a lo que piensen, porque igual la lías. Es el destructor más silencioso, porque no deja rastro y la idea muere sin que nadie se entere. Encima, una crítica puede pesar más que varios elogios juntos.

Ayuda mucho separar el momento de generar ideas del momento de evaluarlas. Ferran Adrià, el cocinero de elBulli, insistía en no mezclar el proceso creativo con la producción, porque la creatividad es una cosa y la producción, la ejecución y la estrategia son otras. Bronnie Ware, una enfermera de cuidados paliativos, apuntó de qué se arrepentía la gente al final de su vida. Casi nunca era de lo que había hecho. Lo que más se repetía era no haberse atrevido a vivir a su manera.

Destructor 6

La presión por tener resultados ya

Las ideas necesitan tiempo para madurar, y las prisas te empujan a quedarte con la primera opción razonable, que casi nunca es la lateral.

Lo último que crece en el árbol es la fruta.

La salida es dosificar. El propio Ferran Adrià reconoció que, si pudiera volver atrás, iría más despacio y repartiría la creatividad con más estrategia. Y también dijo que hay que dormir, porque un cerebro descansado es más creativo.

Destructor 7

Copiar sin entender

Si quieres crear, no copies por copiar. Reutilizar algo y llevarlo a otro sitio no es lo mismo que calcar una solución porque a otro le funcionó. Y la creatividad tiene que ir de la mano de la calidad. Yo pondría la calidad incluso por encima, porque si haces las cosas bien ya tienes gran parte del camino recorrido. Hasta lo cutre hay que saber hacerlo bien.

Parte 4

La caja de herramientas

Antes de nada, diagnostica

Saber qué clase de problema tienes es el punto de partida, entre otras cosas porque de ahí salen el equipo y la forma de abordarlo. Este diagrama de flujo me ayuda a elegir cómo pensar en cada caso.

  1. ¿Hay buenas prácticas que funcionan?

    Sigue el manual No te inventes pasos.

  2. ¿Estás en medio de una transición, algo que ha dejado de ser y todavía no es?

    Liminal Explora el umbral. ¿Qué valor nace entre los dos estados?

  3. ¿Estás atascado en el camino obvio?

    Lateral Sal del marco. Provoca, invierte, reutiliza.

Antes de lanzarte, siempre

¿Alguien te ofrece una solución ingeniosa, urgente o que apela a tus emociones?

Análisis diferencial Busca la diferencia, cuestiona la premisa y verifica la fuente.

Los planes no sirven para nada, pero la planificación lo es todo.

Dwight D. Eisenhower

En complex problem-solving solemos ordenar las formas de resolver problemas en un espectro. En un extremo está la estrategia pura, con autores como Profesor de estrategia en la UCLA y autor de Good Strategy / Bad Strategy. Más en Wikipedia (en inglés). En el centro, la resolución pragmática de problemas, con Change, de Paul Watzlawick, John Weakland y Richard Fisch, y el trabajo de Nardone con lo que llamamos el factor humano, que abarca todo lo que tiene que ver con el comportamiento emocional de las personas. En el otro extremo está la chispa creativa de De Bono. El diagrama te dice hacia qué extremo conviene moverte.

  1. Retrato de Richard RumeltRichard RumeltProfesor de estrategia, UCLA
  2. ChangeWatzlawick · Weakland · Fisch
  3. Retrato de Giorgio NardoneGiorgio NardonePsicoterapeuta · el factor humano
  4. Retrato de Edward de BonoEdward de BonoPensamiento lateral
De la estrategia a la chispa creativa. El diagrama de flujo de arriba te dice hacia qué lado moverte.

Ten en cuenta que explorar el problema y explorar la solución son dos trabajos distintos. Y que quien resuelve problemas complejos lo único que puede hacer es plantear la mejor hipótesis posible con los datos y el tiempo que tiene. Economista y científico cognitivo, premio Nobel de Economía en 1978. Más en Wikipedia le puso nombre a esto, satisficing, que consiste en no buscar la solución perfecta, que no existe, sino una suficientemente buena para dar el siguiente paso y poder corregir.

Herramienta 01

Las preguntas provocadoras

De Bono proponía hacerse preguntas absurdas a propósito para romper los patrones de pensamiento. Por ejemplo, qué pasaría si pudiéramos caminar por las paredes. La pregunta no tiene que ser realista. Su único trabajo es sacarte del carril por el que circulas siempre.

Herramienta 02

Los seis sombreros

Es otra técnica de De Bono, y a mí me la hicieron en Málaga cuando trabajaba en Audiense. El grupo va cambiando de sombrero y durante un rato todos abordan el problema con el mismo enfoque. El blanco se ocupa de los datos, el rojo de las emociones, el negro de los riesgos, el amarillo de las ventajas, el verde de las ideas nuevas y el azul de organizar la conversación. Cambiar de sombrero obliga a salir del papel que te sale por costumbre.

La gracia está en trabajar varias veces sobre el mismo problema y obligarte a cambiar de enfoque. Si solo usas uno, cualquier historia queda incompleta.

Herramienta 04

Una dieta de información rara

Para que el cerebro salte de lo conocido a lo incómodo hay que alimentarlo con cosas que no forman parte de su dieta habitual. Puede ser seguir las noticias de un país que no conoces, aprender cómo funciona un oficio que no tiene nada que ver con el tuyo o asomarte a comunidades que hablan idiomas que no entiendes. El podcast Darknet Diaries, los documentales de aduanas y los programas de controles de carretera son fábricas de ingenio, del bueno y del malo. Yo tengo una costumbre rara. Entro en una librería, cojo libros al azar y leo solo el primer párrafo de cada uno.

Herramienta 05

Sal del estudio

Es la lección de Darkchild y la grúa del Principio 1 convertida en hábito. Si todas tus ideas salen de las mismas herramientas y las mismas fuentes que usa todo el mundo en tu sector, tus resultados se van a parecer a los suyos. El propio Jerkins se ha quejado de que muchos productores actuales usan los mismos paquetes de sonidos y acaban sonando igual. Busca materia prima que nadie haya seleccionado antes para ti y luego conviértela en tu trabajo.

Herramienta 06

Aprender al revés

A finales de los ochenta, el ajedrecista Maurice Ashley empezó a entrenar a los Raging Rooks, el equipo de un instituto público de Harlem. En 1991 compartieron el primer puesto del campeonato nacional de secundaria frente a colegios privados de élite como Dalton, que llevaba tres títulos seguidos. El psicólogo organizacional Adam Grant cuenta en Hidden Potential cómo lo hizo Ashley, que años después sería el primer gran maestro afroamericano. En lugar de empezar por las aperturas, como hace casi todo el mundo, les enseñaba el ajedrez al revés, empezando por los finales de partida. Si sabes adónde quieres llegar, te mueves mejor por el medio del camino, y de paso entrenas la paciencia, la planificación y la resistencia.

Merece la pena preguntarse qué pasaría si empezaras tu problema por el final.

Herramienta 07

Leer dos mundos a la vez

A veces el valor aparece entre dos formas conocidas de hacer las cosas. Rent the Runway y Vivrelle se fijaron en dos cosas a la vez. Por un lado, hay mucha gente a la que le encanta la moda y acumula ropa y bolsos. Por otro, el lujo es caro y escaso por definición. En el espacio entre comprar y alquilar montaron una suscripción con la que llevas un bolso de 1.600 euros durante un mes por una parte pequeña de su precio y luego lo devuelves. No llenas el armario de bolsos que no usas, sientes que perteneces a ese mundo de ricos y siempre estrenas algo nuevo.

Herramienta 08

Copiar a la naturaleza en vez de a la competencia

La biomímesis consiste en observar cómo resuelve la naturaleza un problema y trasladar la solución a un problema humano. Los mejillones que vigilan el agua de Varsovia, que cuento en el archivo, o las colmenas que protegen los cultivos de los elefantes, que van en el PDF, son ejemplos. La solución ya existía. Solo había que llevarla a otro sitio.

Herramienta 09

Qué compra de verdad el cliente

Existe un soporte para el móvil que sujeta una pelota encima de la cámara para que tu perro mire al objetivo cuando os hacéis una foto. Quien lo compra no busca un soporte, busca un recuerdo bonito de los dos mirando a cámara. Del mismo modo, quien compraba Listerine no compraba antiséptico, compraba aceptación social. Pregúntate siempre qué intercambio de valor hay de verdad detrás de lo que vendes.

Es lo que en complex problem-solving llamamos el factor humano, el conjunto de formas de ser realista sobre el comportamiento humano, donde lo emocional pesa mucho dentro de un sistema complejo. Somos irracionales de formas bastante predecibles.

Herramienta 10

La pregunta de pensamiento profundo

Empiezo todas mis clases con una pregunta de este tipo. Algunas tienen una respuesta o una historia detrás y otras son abiertas. Sirven para que el grupo profundice junto en un problema. Y si alguien llega a la respuesta que yo tenía en mente sin conocerla, se gana todo mi respeto. Tienes una colección más abajo.

Herramienta 11

Escribir para pensar

Gregorio Luri dice que la escritura es un medio para tener ideas. No escribes lo que ya has pensado, sino que piensas mientras escribes. Cuando te atasques, ponte a escribir sobre el problema y deja que las ideas cambien sobre la marcha.

Sergio San Juan vuelve a menudo sobre esta idea en su newsletter Aprendizaje Infinito. Sergio recoge una idea de Paul Graham según la cual leemos para escribir y escribimos para pensar. Las ideas no están listas antes de sentarse ante la página, aparecen al escribir. La escritura obliga a aclarar lo que creemos saber, deja a la vista los huecos del razonamiento y sirve para decidir. Sergio escribe para entender(se), no para presentar con buena letra un pensamiento que ya estaba terminado.

Herramienta 12

Las técnicas de generación de ideas

No te garantizan que la idea llegue, pero te acercan. Hay una dinámica que funciona muy bien. Un objeto cualquiera, por ejemplo un vaso, pasa de mano en mano en círculo y cada persona tiene que decir para qué podría servir, sin repetir nada de lo dicho antes. Los primeros dicen lo obvio. A partir del quinto o el sexto, el grupo empieza a explorar los límites. En mi opinión y experiencia este tipo de juegos crean un clima en el que equivocarse no cuesta nada.

Parte 5

El lado oscuro

El ingenio al servicio del engaño y el análisis diferencial

Uno de los sitios donde más pensamiento lateral hay es en el fraude, la estafa, el contrabando y el greenwashing, que consiste en presentar como ecológico algo que no lo es. Y muchas veces viene envuelto en ingeniería social, que consiste en aprovecharse de las emociones, la confianza y las creencias de alguien para sacarle información o conseguir que haga algo que no quería hacer.

Por eso, si practicas el pensamiento lateral, necesitas también su antídoto.

Cómo se practica el análisis diferencial

  1. Busca diferencias en el sistema y decide si son llamativas o normales.
  2. Cuestiona las premisas. Pregúntate quién le puso nombre a este problema y qué gana con ello.
  3. Intenta entender qué motiva a quien te cuenta la historia.
  4. Fíjate en lo que se sale de lo normal, como analogías que no vienen a cuento, peticiones raras o prisas injustificadas.
  5. Desconfía de la urgencia y del miedo. Si alguien apela a tus emociones o te mete prisa, puede que te esté aplicando ingeniería social. En las reuniones siempre habrá gente con su propia agenda intentando llevarte a su terreno.
  6. Busca incoherencias, contradicciones o huecos en la lógica.
  7. Si en el momento no lo ves claro, para y verifica la fuente antes de seguir.

Igual que el pensamiento lateral, el análisis diferencial se entrena. Y hay tres trampas en las que suele caer quien lo practica.

La primera es el efecto farola. Viene del chiste del borracho que busca sus llaves debajo de una farola y, cuando le preguntan si las perdió allí, contesta que no, pero que allí es donde hay luz. Tendemos a buscar donde es fácil mirar, no donde está la respuesta.

La segunda es el prejuicio cómodo. Es más fácil creer lo que ya pensabas que desentrañar la realidad, y cualquier observación admite varias interpretaciones. Economista y columnista del Financial Times, autor de The Data Detective. Más en Wikipedia propone empezar por fijarte en cómo te hace sentir un dato, porque el que te da la razón es justo el que menos vas a comprobar. Con la IA pasa lo mismo. Según cómo formules la pregunta, te devuelve tu propia opinión mejor redactada. Si quieres que te ayude a pensar, pídele que te lleve la contraria.

El objetivo de la desinformación no es que nos creamos algo, es que no nos creamos nada.

La tercera es la conspiración fácil. Las teorías conspirativas convincentes suelen apoyarse en algo de verdad, y conviene recordar que nunca hay que atribuir a la maldad lo que se explica por la estupidez.

Seis casos para afinar el ojo

Un ramo de flores boca abajo

Fue agente del FBI y es experto en comunicación no verbal. Más en Wikipedia (en inglés) cuenta un caso en el que seguían a un sospechoso de espionaje sin encontrar nada para imputarle. En unas imágenes de seguridad aparecía saliendo de una floristería, y nadie del equipo vio nada raro salvo Navarro. En Estados Unidos la gente sujeta un ramo por la base con las flores hacia arriba. Aquel hombre lo llevaba boca abajo, sujeto por detrás, como se hace en Europa del Este. Ese detalle abrió la investigación, y cuando se lo explicaron, el espía confesó.

146 kilos de oro con forma de tornillo

En el aeropuerto de Hong Kong interceptaron 146 kilos de oro moldeados en forma de tornillos y cilindros para que pasaran por piezas de compresores de aire, y pintados de color metal para que no brillaran. Iban a Japón, y el objetivo era ahorrarse el impuesto de importación. Los contrabandistas hicieron pensamiento lateral. Los agentes que lo detectaron hicieron análisis diferencial, algo que se entrena con formación continua.

Terminales de pago con una placa de más

En un comentario de Hacker News, alguien que trabajaba en el sector de los pagos con tarjeta contó que les llegaban terminales de pago desde China con una placa de más, escondida dentro para enviar los datos de las tarjetas. No era un ataque de ningún Estado. Alguien, seguramente un empleado sobornado, los manipulaba en la línea de montaje antes de cerrarlos. Una vez cerrados se activaba el sistema antimanipulación y abrir un terminal lo dejaba inservible, así que no podían mirar dentro. Empezaron a pesarlos. Los manipuladores se enteraron y rasparon plástico del interior para que la placa extra no se notara en la báscula. Entonces él construyó un soporte en el que el terminal se podía colocar en dos posiciones y midió cómo respondía al hacerlo girar, algo que depende de cómo está repartida la masa por dentro. Si dos aparatos pesan lo mismo y giran igual, por dentro tienen que ser iguales. No podían medirlo todo, pero bastaba con medir algo que el atacante no sabía que estaban midiendo.

Un pin de la tienda oficial en la zona VIP

En la final de la Champions de 2016, en San Siro, el italiano Gaspare Galasso se presentó en la zona VIP bien peinado y con traje, con una acreditación hecha con un pin de la tienda oficial y un portatarjetas. Cuando le pidieron la entrada respondió con total seguridad que cómo le pedían la entrada a él, y el de seguridad se disculpó. Vio el partido desde el palco, se hizo fotos con el presidente del Real Madrid y acabó en la celebración junto a la copa. No hacía falta más seguridad. Hacía falta una norma de doble comprobación para que el acceso no dependiera del criterio de una sola persona.

Un pastor alemán en Kinshasa

Antes del combate de 1974 contra Muhammad Ali en Kinshasa, en el antiguo Zaire, George Foreman llegó con su pastor alemán, Daggo. Era la raza que la policía colonial belga había usado contra la población local, y Muhammad Ali se encargó de recordarlo. Ese detalle pudo reforzar el apoyo a Ali, que ya era muy popular entre el público local. A veces una señal pequeña cambia la lectura de todo lo demás.

El zumbido de la red eléctrica dentro de un vídeo

Existe una técnica forense, el análisis de la frecuencia de la red eléctrica, que puede ayudar a estimar cuándo se grabó un vídeo y, en algunos casos, en qué red eléctrica. Las luces y las pantallas parpadean al ritmo de la corriente, y ese ritmo varía ligeramente con el tiempo. Comparando el parpadeo del vídeo con registros de referencia se puede sacar información sobre la grabación. Una diferencia invisible a simple vista acaba dejando una pista.

La frontera ética

El caso de Listerine está justo en la frontera. Ponerle nombre a un problema real que la gente sufría sin decirlo es crear una categoría nueva. Fabricar una inseguridad para explotarla es manipulación. Buena parte de la industria del miedo vive de lo segundo. La frontera no está solo en si el problema existía. También está en cuánto lo exageras y en qué prometes a cambio.

Y la idea también se puede usar al revés. Cuando alguien te presente un problema urgente y en el mismo paquete te ofrezca su solución, pregúntate quién le puso nombre a ese problema y qué gana con ello.

Preguntas

Preguntas de pensamiento profundo

Piensa un rato antes de abrir cada respuesta.

01¿Por qué parece que cada año se filtra en Twitter quién va a ganar el Balón de Oro unos quince días antes del anuncio oficial?

La explicación que circula es esta. Hay redes de cuentas que se dedican a reunir seguidores de un fandom, por ejemplo el de Taylor Swift, publicando vídeos y memes que se comparten mucho. Unos quince días antes del anuncio, esas cuentas publican mediante anuncios todas las combinaciones posibles ("X gana el Balón de Oro", "Y gana el Balón de Oro") y los dirigen a audiencias lejanas, por ejemplo en Mongolia, donde nadie va a interactuar con ellos. Los anuncios no aparecen en el timeline de sus seguidores. Cuando se conoce el ganador, la red difunde el tuit que acertó diciendo que ya lo sabían y que el fútbol es una mafia, y borra el resto. Parece una filtración. En realidad es una apuesta a todas las opciones a la vez.

02¿Por qué a Europa le cuesta tanto fabricar más munición para Ucrania?

Hay que tirar del hilo. La pólvora de la munición se fabrica con nitrocelulosa, y la nitrocelulosa se fabrica con fibra de algodón. Europa apenas produce algodón, y en 2024 el consejero delegado de Rheinmetall explicó que más del 70 % del que usaban los fabricantes europeos venía de China. Quien controla el algodón tiene una palanca sobre la capacidad militar europea. Y solo hemos mirado el algodón. Si hiciéramos lo mismo con el aluminio o el titanio, aparecerían más dependencias. Así de profundo puede ser un problema complejo.

03¿Cómo volarías en un videojuego que no tiene ninguna mecánica para volar?

Buceando. Las primeras versiones de World of Warcraft no comprobaban si de verdad estabas debajo del agua. Si le enviabas al servidor un mensaje diciendo que estabas buceando, se activaban las mecánicas de buceo aunque estuvieras en el aire. Bucear por el aire es, a efectos prácticos, volar.

04Durante la COVID, en China hubo gente que protestaba con carteles llenos de ecuaciones. ¿Qué querían decir?

Eran las ecuaciones de Friedmann, que describen la expansión del universo. En inglés, "Friedmann" suena casi igual que free man, hombre libre. En un país donde protestar no está garantizado, pedían libertad con ecuaciones de cosmología.

05Diciembre de 1998. Michael Jackson va a cantar en la inauguración de las Royal Towers del hotel Atlantis, en Bahamas, y Stevie Wonder estará con él. Eres fan y quieres colarte. ¿Cómo lo haces?

Se cuenta que hubo quien se hizo fotos con el personal de la gira unos días antes, copió el diseño de sus pases y se imprimió los suyos. Es ingeniería social combinada con imitación. Había otra forma mucho más aburrida, que era conseguir una acreditación de prensa. Desde el lado del análisis diferencial, la pregunta interesante es qué control habría detectado esos pases falsos.

06¿Qué se congela antes, el agua caliente o el agua fría?

Casi todo el mundo responde que la fría. Pero en ciertas condiciones el agua caliente se congela antes, y a eso se le llama efecto Mpemba. Se han propuesto varias causas, como que se evapora más, que tiene menos gases disueltos o que sus corrientes internas la enfrían más deprisa, y todavía se discute. Es una buena prueba de análisis diferencial, porque lo observado puede chocar con lo que esperabas encontrar. Para ver contradicciones así hay que estar dispuesto a observar aunque lo que veas choque con lo que crees.

Archivo

Pensamiento lateral en acción con casos reales

Historias de picaresca, ingenio, factor humano y hacking, con sus fuentes

Llevo años coleccionando estas historias. Encontrar pensamiento lateral aplicado de verdad es tan difícil como encontrar casos reales de complex problem-solving, pero mis aficiones y mi trabajo me han puesto muchas veces en el sitio adecuado para recogerlas.

Lateral

Un rotulador contra Cactus Data Shield

A principios de los 2000, algunas discográficas protegieron sus CD con sistemas como Cactus Data Shield o Key2Audio. Los ordenadores leen primero una zona del disco con el índice del contenido, mientras que los equipos de música van directos a las pistas, así que metieron datos falsos en esa zona. El disco sonaba en el equipo de música, pero el ordenador no podía leerlo ni copiarlo. En 2002 se supo que bastaba con pintar con un rotulador el anillo exterior del disco, o taparlo con cinta adhesiva, para que el lector se saltara esa zona. Una protección que parecía sólida cayó con material de papelería.

Ocho mejillones con sensores en la concha

La empresa de aguas de Varsovia vigila el agua con ocho mejillones que llevan sensores pegados a la concha. Si seis de ellos se quedan cerrados más de cuatro minutos, salta una alarma y los técnicos analizan el agua. El biosensor ya existía. Solo había que conectarlo.

Un Mercedes como sala de juntas

En septiembre de 2010, a María Teresa Rodríguez, la matriarca de Galletas Gullón, le impidieron la entrada a las oficinas de su propia empresa. Reunió dentro de un Mercedes a su hija y a otro accionista, con un notario levantando acta, y celebró allí una junta en la que destituyó al consejo que le cerraba el paso. El Registro Mercantil acabó inscribiendo los acuerdos y ella recuperó el control. Lo contó elEconomista.

Liminal

Un hechizo que se escapó de la mazmorra

En 2005, un hechizo de un jefe de World of Warcraft que debía quedarse dentro de una mazmorra escapó a las ciudades a través de las mascotas de los jugadores y provocó una epidemia en todo el juego. Llegaron a estudiarla epidemiólogos de verdad, que publicaron sus conclusiones en The Lancet Infectious Diseases, porque los mundos virtuales son pequeños laboratorios de la conducta humana en los que una causa pequeña puede tener efectos enormes.

Diferencial y lado oscuro

Puntos invisibles en cada captura

Hacia 2010, unos amigos que se dedicaban a la ingeniería inversa descubrieron que World of Warcraft escondía en las capturas de pantalla un patrón de puntos casi invisible con el identificador de la cuenta, la dirección del servidor y la hora. Si alguien publicaba en un foro una captura haciendo trampas, Blizzard podía saber quién la había hecho. El truco se hizo público en 2012 en el foro OwnedCore y lo recogió PC Gamer.

Parabólicas con segundos de ventaja

En 2024 la policía desarticuló en España una red que, con grandes antenas parabólicas, captaba la señal en directo de partidos de todo el mundo antes de que llegara a las casas de apuestas. Con esos segundos de ventaja, y usando a decenas de jóvenes como titulares de las cuentas, apostaba sobre seguro.

Música, creatividad y personas

Una grúa grabada por las calles de Nueva York

El productor que tuvo que salir a grabar una grúa por Nueva York. Está en el Principio 1.

Tres reglas de Ferran Adrià en elBulli

Crear es no copiar, no hay que mezclar la creación con la producción y conviene dosificar la creatividad.

Una canción de amistad para una rata asesina

Cuando el tema del encargo es imposible, cambia el tema sin cambiar el encargo. Está en el Capítulo 1.

Ventanas en el MSX gracias al chip que todos veían lento

Monitor Philips con SymbOS en un MSX. En una ventana del navegador SymZilla se ve el artículo de Wikipedia sobre el propio SymbOS, con su barra de tareas abajo.
SymbOS en un MSX, leyendo en Wikipedia su propio artículo. Foto de edoz en msx.org, 2026.

Me la contó mi amigo Carlos Milán Figueredo, arquitecto de soluciones en AWS y administrador de HispaMSX, un foro de la comunidad MSX al estilo de los que había antes de internet. En un ordenador MSX todo lo que sale en pantalla pasa por un chip gráfico aparte, y el procesador no puede dibujar directamente. Por eso la comunidad daba por hecho que en un MSX no se podían mover ventanas con soltura, como en Windows. En 2006, Prodatron, que había hecho SymbOS, un sistema de ventanas así para el Amstrad CPC, otro ordenador de la época, pidió ayuda en el foro de msx.org para llevarlo al MSX. Le avisaron de que ese chip era lento. Él lo vio al revés, como una tarjeta gráfica que el Amstrad no tenía. A finales de ese año ya funcionaba, y hoy hay quien navega por internet con él en un MSX.

Inéditas

Cierre

Habitar la incomodidad

Una persona detenida entre dos flechas pintadas en el suelo que apuntan en direcciones opuestas.
La duda ante dos direcciones posibles. Foto de Jon Tyson en Unsplash.

El pensamiento creativo nos atrae porque saca a la luz hilos que estaban ahí y no éramos capaces de ver, y nos ayuda a separar la señal del ruido. Pero tiene un precio, que es la incomodidad. No se compra, no se invoca y no se presta, a veces escuece verlo en otros y casi nunca aparece cuando lo necesitas.

No hay una receta que haga aparecer una idea lateral cuando la necesitas. Sí puedes llenar la cabeza de materiales distintos, dejar sitio para el error y aprender a aguantar la incertidumbre sin correr hacia la primera respuesta. El resto ocurre cuando ocurre.

Los cuentos de hadas nos enseñan que los dragones se pueden vencer. Las grietas no siempre hay que vencerlas. Algunas simplemente conviene explorarlas.

Descubre lo que te hace especial, disfrútalo y compártelo con los demás, como he hecho yo con esta web. Y recuerda que pedir ayuda es un superpoder.

Ojalá este texto te haya servido para ver las cosas de otra manera. Muchas gracias por llegar hasta aquí.

You can clip our wings, but we’ll always remember what it was like to fly!

Carlos

Para seguir tirando del hilo

Recursos

Libros

Conceptos y autores para seguir tirando del hilo

  • Gunpei Yokoi y el lateral thinking with withered technology
  • Dave Snowden y Cynefin
  • Ferran Adrià sobre creatividad
  • Naval sobre los tipos de suerte
  • Joe Navarro sobre comunicación no verbal
  • Unmesh Joshi, Gitanjali Venkatraman y Martin Fowler sobre el expert generalist, gente que domina algún campo a fondo y aprende deprisa los que no conoce

Para investigar

  • ERIC (eric.ed.gov), JSTOR y Google Scholar, para buscar papers sobre pensamiento lateral
  • El podcast Darknet Diaries, un pozo de ingenio del bueno y del malo
  • Disney Research, donde publican sus trabajos los imagineers de Disney

Fuentes

Notas y fuentes

Este ensayo reúne el material de mis formaciones sobre pensamiento lateral y liminal que he impartido tanto en inglés como en español en empresas de todo el mundo, además de mi experiencia personal como profesional. Las anécdotas que vienen de vídeos virales o de comentarios en foros aparecen en el texto presentadas como tales. Estas son las fuentes del resto, por orden de aparición.

Prefacio y capítulo 1

Capítulos 2 a 4

Parte 1

Parte 3

Parte 4

Parte 5

Preguntas y archivo